02 de maig 2011

GP Portugal




Ja tenia ganes de fer un apunt d'aquests. Molt bé Dani !!!


Foto: Elpais.com


03 de març 2011

Onada de fresca tramuntana

Impulsiva e instantánea definición de un agradable momento, de una agradable visita. Éste fue el resultado de apenas unos pocos segundos de búsqueda de una original forma de expresar una sensación espontánea aunque, sinceramente, esperada. Meteorológicamente hablando los anticiclones alejan las borrascas y favorecen el buen tiempo aunque la presión atmosférica aumenta y eso hace que la contaminación, generalmente, quede estancada hasta que el viento, preferiblemente del norte, sople fresco y fuerte y arrastre cualquier bruma ambiental. Es algo parecido a cuando aireamos una estancia en la que abrimos puertas y ventanas para que el aire corra con libertad. Pero todo, al fin y al cabo, no es otra cosa que buscar similitudes, bellas y originales metáforas o eufemismos para describir determinados momentos sublimes. De la misma manera que los poetas construyen bellos versos para definir cosas tan..., ¿banales?, como la risa descontrolada que provoca un orgasmo sublime, o la impactante sensación de mojarse los pies en pleno verano en un riachuelo de montaña, o aquel almuerzo inolvidable, ostentoso por supuesto, sólo digerible e ingerible a la edad de 20 años donde el cuerpo y la salud es capaz de soportar determinados abusos, o la agradable e insustituible sensación de calor que ofrece el fuego de una chimenea en un refugio de alta montaña rodeado de nieve. Son sensaciones irrepetibles, seguramente multiplicadas por su misma espontaneidad, es decir no preparadas, no planificadas, y que tras el intento de ser emuladas cualquier mínima variación sobre el modelo recordado provocará la más tristísima de las decepciones.



Así es que buscando la originalidad con la premura autoimpuesta de cómo definir un momento agradable aparecía mentalmente el recuerdo de una ascensión al Coll de Finestrelles en el invierno del año 75. Partimos de madrugada desde el por aquel entonces destartalado refugio del Santuari de Nuria para poder caminar por la nieve sin correr el peligro de hundirnos hasta las ingles. El amanecer nos atrapó a media subida, a unos 200 m en línea recta del Coll, y el cielo mostraba un espléndido color azul, absolutamente limpio de cualquier mancha de otro color. Como siempre en aquellos tiempos y en aquellas edades poco antes de alcanzar el objetivo se originaban las clásicas y poco disimuladas competiciones espontáneas de a ver quien llegaba primero por el simple placer de ser el primero. Aquel día me tocó a mí así que aumenté el paso de forma injustificada llegando el primero al Coll donde me recibió una bocanada intensa y constante de viento que a duras penas me permitía mantenerme de pie. Era del norte, de eso sí que estoy seguro, gracias en gran parte al fantástico sentido de la orientación adquirido tras haber permanecido extraviado con dos compañeros de infancia, durante un día entero, en las laderas de una de las cimas más emblemáticas del Montseny. En nuestro país al viento del Norte le llamamos tramuntana y de la cual, camino al Coll de Finestrelles, habíamos estado protegidos durante aquel tramo de ascensión y de cuya única constancia de su presencia era precisamente la claridad del cielo. Así que me vi obligado por el ímpetu y la fuerza de aquel viento y medio obligado por calcular visualmente la distancia adquirida respecto al resto de los compañeros de ascensión a recibir aquella bocanada continua de espaldas, dejándome acariciar las pocas partes del cuello y de la cabeza descubiertas y saboreando aquellas frescas intenciones del viento de traspasar por diminutos poros todas las capas de ropa con las que me protegía de las bajas temperaturas. Sólo quedaba algo por hacer, levantar los brazos, cerrar los ojos e imaginar que toda aquella fuerza, que todo aquel ímpetu me concedía el privilegio imaginario de volar.


Desde aquel día, he perseguido constantemente tanto el entorno como la sensación, pero como ya hemos dicho antes es francamente difícil simular determinados momentos. Quiero decir que podremos incluso superarlos pero difícilmente repetirlos exactamente, y aunque así fuera nuestro propio estado de ánimo influiría a la hora de recibir sensaciones y poderlas catalogar de igual manera que las anteriores.




12 de febrer 2011

Egipto


Celebrar la caída de un dictador siempre es buena noticia, especialmente para los que lo sufren. Sí, este mismo dictador al que las más notables democracias occidentales le han reído las gracias durante 30 años y que ahora se apresuran con empujones a celebrar su escapada, escapada suficientemente apoyada económicamente ya que se le calcula una fortuna de aproximadamente 80.000 millones de dólares atesorados durante todos estos años mientras que el 40% de la población de Egipto vive en la pobreza. Queda el temor de la islamización, queda el temor de que suceda algo parecido de lo que pasó en Irán tras la caída del Sha, pero tal vez una mano negra o una mano con barras y estrellas manipule lo suficiente la transición a la democracia como para que todo, más o menos, siga igual que siempre aunque con diferentes cabezas.

Adjunto el enlace de un interesante artículo publicado hoy en La Vanguardia.

http://www.lavanguardia.es/opinion/articulos/20110212/54113455186/revolucion-en-egipto.html

Foto: elpais.com

01 de febrer 2011

Manipulación mediática


He recibido un email con una presentación de PowerPoint titulada "Noam Chomsky y las 10 Estrategias de Manipulación Mediática".

Aunque es un poco largo me parece muy interesante y veraz, sobre todo para los amigos de las conspiraciones.

Aquí dejo también un enlace sobre el autor.

http://es.wikipedia.org/wiki/Noam_Chomsky

1. La estrategia de la distracción

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones.

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad.

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir.

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión.

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad.

Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…

9. Reforzar la autoculpabilidad.

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

31 de gener 2011

4636228756

Siguiendo las instrucciones del Buenafuente hemos hecho esta foto de la Eva con la cabeza dentro de la lavadora con el código propuesto: 4636228756.
Por cierto, no puede meter más adentro la cabeza. Quizás sea igual de cabezona que l'Andreu.

25 de gener 2011

Montse

Tal dia com avui, fa 23 anys, la Montse ens va deixar en un terrible accident. Penso cada dia amb ella però aquesta data en especial en fa recordar aquell moment tan tràgic. Mirar el seu somriure em consola.
T'estimo.

01 de desembre 2010

5-0

Quan crèiem que ja ho havíem vist tot després del 2-6 ens regalen amb el millor partit de fútbol mai vist a la televisió i un contundent 5-0. Diria allò que va dir el Joaquim Maria Puyal a la ràdio "ja em puc morir!!!", però no, que vist lo vist encara em perdria algo millor.
Per acabar recordar les paraules del Pep Guardiola: "el millor d'aquest ofici és que la gent que té problemes molt més serios que el fútbol, que viu la crisis de manera brutal o que s'enfronta a drames particulars, per una estona vibren, obliden, celebren, gràcies a aquest joc".

08 de novembre 2010

Campeón


Ayer fue fácil hacer contraprogramación a la televisión catalana que nos hartó con tanto Papa y tanta sagrada familia. Sólo teníamos que conectar con Teledeporte a las 11 para asistir al más que probable título de campeón del mundo de 125 c.c. de Marc Márquez. Y es que al final uno acaba por sintetizar las cosas y le coge cariño a todo aquel que de una manera u otra te brinda alguna satisfacción. Así que sin tener la necesidad ni la obligación de calificarlo santo ni de entronizarlo para siempre jamás hay que descubrirse ante las buenas maneras del personaje y por los estupendos domingos de carreras que nos ha hecho pasar.


Al final Pedrosa, del que llevo mucho tiempo sin hablar, ha podido conservar el subcampeonato e incluso marcar la vuelta rápida en carrera este domingo, pero quererle empieza a ser una cuestión de fé.

Foto: elpais.com

03 de novembre 2010

Jo no t'espero

Ni t'espero, ni em crec totes les tonteries que dius, i m'emprenya molt tota la pleitesia que els nostres representants t'estan brindant.

30 d’octubre 2010

Un paseo por el Ripollés

Hoy es uno de esos días en los que realmente encuentro a faltar un programa de reconocimiento de voz en catalán, por una cuestión de hacer país, el mío, Catalunya, sobre el que quiero realizar, alternando palabras e imágenes, un recorrido por una de sus comarcas cuyo omnipresente color verde me inspira constantemente.


Podríamos empezar como antaño, cogiendo el tren correo que salía desde la estación de Francia a primerísima hora de la mañana y que significaba poder coger asiento en cualquiera de los compartimentos de aquel largo tren que cada mañana partía hacia las comarcas del norte. Era un tren de película, revestido por dentro de madera, con ceniceros de aluminio constantemente expoliados y que a menudo estaban decorados con imágenes en blanco y negro de paisajes del país. Le llamaban tren correo porque precisamente del vagón de carga ubicado justo detrás de la máquina que arrastraba el convoy, en cada parada del itinerario, soltaban los fardos correspondientes a la prensa escrita del día y el correo de la población de cada estación. El tren se partía prácticamente en dos en la estación de Ripoll, así que la parte principal seguía ruta hasta Puigcerdà mientras que otra más pequeña terminaría su recorrido en Sant Joan de las Abadessas.


Hoy en día esta última parte del recorrido se ha convertido en una "vía verde", con lo que podemos realizar un recorrido a pie o en bicicleta por el Prepirineo regado por las aguas del río Ter. Pero antes de llegar a ese punto habíamos transitado en aquellos vagones de museo por las comarcas del Vallés, Osona, hasta llegar a la del Ripollés, dejando atrás localidades como El Figaró, Vic, Torelló, Sant Quirze de Besora, sitios a los que me siento muy unido por haber veraneado desde niño por aquellos lugares. Ripoll es tierra de buenos embutidos y de especiales recuerdos, como el de haber sido el lugar donde mis padres me compraron mi primera bicicleta, una Peliser de carretera cuando tenía 12 años y que al poco tiempo se me quedó pequeña.

Giramos hacia el este y antes de atravesar el Ter para entrar en Sant Joan de las Abadessas hay que girar a la derecha para tropezar de repente con los restos de la antigua estación del tren y de donde parte la carretera hacia Ogassa.


Recuerdo la primera vez que con el Seat 850 que por aquel entonces tenía mi padre recorrimos los aproximadamente 10 km hasta llegar a aquel pueblo minero que tan bien combina el verde con el negro del carbón. Aquella primera vez la carretera no era tal ya que todavía no contaba con el asfalto que concede la categoría de carretera a una pista forestal.


En todo el recorrido se aprecian las heridas que la explotación minera que desde el siglo XVIII hasta los años 60 del siglo pasado ha dejado en el entorno; grandes instalaciones y caminos trazados a nivel en las laderas de las montañas por donde las vagonetas llevaban el mineral hasta las zonas de carga y que hoy también se han convertido en "vías verdes" para el uso y disfrute de los urbanitas que cada fin de semana invadimos tan maravilloso entorno.

En una de las curvas de la ahora sí carretera dejamos a la derecha el desvío a Can Cabalies, estupendo caserón restaurado ahora convertido en establecimiento de turismo rural, muy apropiado para grupos numerosos y en la que celebramos durante un fin de semana con la Colla de Sans la incorporación de cada uno de nosotros a la treintena . Las vistas desde tan privilegiado y aislado punto son magníficas.

Entramos al pueblo de Ogassa a través de una más que considerable cuesta con el olor a buena comida y a la izquierda encontraremos un grupo de viviendas que de repente nos transporta a cualquier cuenca minera asturiana o irlandesa, muy parecidas a las que podríamos encontrar en toda la cuenca del Llobregat y sus antiguas colonias textiles.


Tendría unos 10 años cuando por primera vez pasamos un verano allí. Recuerdo como los lugareños de mi misma edad recibían al turista invasor a pedradas aunque por suerte la vida en ciudad tampoco nos atontaba lo suficiente como para no saber esquivarlas y digamos que la contienda siempre quedaba en unas dignas tablas, así la sangre no llegaba al río ni el orgullo a nadie le quedaba herido. Un par de días a la semana, en un prado que mezclaba el verde con el negro de forma magistral y al que llamaban campo de fútbol porque permanecían clavados en el suelo dos palos que se convertían en portería sin red, se producía un acontecimiento que después de tantos años todavía recuerdo como emocionante. En uno de los corrales que en otras circunstancias podríamos haber llamado vestuarios de aquel pseudo estadio deportivo un lugareño soltaba un pato desquiciado de la soledad que convertía la escena en un auténtico encierro pamplonica aunque sustituyendo al toro por un pato que nos perseguía a unas velocidades indeterminadas, así que aquella actividad surrealista acababa siempre por unir a los turistas y a los oriundos del lugar dejando momentáneamente de lado el lanzamiento de piedras. En aquel lugar remoto descubrí a una francesa de nuestra edad que tanto nos llamaba la atención por sus prominencias en el pecho pasándose el día diciendo que "no compraba pan" en catalán a cada una de las cosas que le decíamos. También descubrí que algunos de aquellos retratos pintados antiguos que presidían grandes estancias de las casas nobles no paraban de mirarte aunque cambiaras de posición llegándote a intimidar tanto como para sentir miedo. Allí conocí, veraneando también, a un panadero de Barcelona de dulce apellido, auténtico maestro de la depredación otoñal de setas al que sentencié eternamente por no dejarme participar en una excursión organizada por él a la cima del Taga por considerarme demasiado niño y por lo tanto inmaduro para realizar aquella ascensión a la que sí fue aceptada mi hermana Montse cuatro años mayor que yo. Aquel hombre nunca fue consciente de la envidia que me provocó respecto a mi hermana aunque pocos años después pude resarcirme con mi primera ascensión a aquella cima.

Abandonamos el pueblo y seguimos subiendo por la continuación de su calle principal con una auténtica cuesta digna de poner en apuros a cualquier profesional de la bicicleta y efectuaremos la primera parada en un paraje idílico, ideal para cualquier comida campestre o para una simple merienda de verano a la más reconfortante de las sombras.

La Font Gran es fiel a su nombre ya que de nueve caños brota generosamente un agua limpia y fresca cuyo manantial emerge desde las profundidades y que podemos observar unos pocos metros atrás de los caños protegidos por una reja de metal.


Todo el entorno es generoso en cuanto a vegetación, de un verde intenso, debido a que una especie de microclima propiciaba que prácticamente cada tarde lloviera intensamente y lo convirtiera todo en torrentes improvisados, incluso la calle principal, resaltando los colores por la humedad aunque a cambio fuéramos esclavos de paraguas, chubasqueros y botas de agua.



Paseando por los alrededores del lugar podíamos encontrar estrechas entradas a las profundidades de las minas que horadan las profundidades de aquellas montañas.

Seguimos subiendo en dirección noreste y nos encontraremos una ermita románica en buen estado.

Una vez superada seguimos subiendo aunque esta vez deberemos abandonar la pista asfaltada para coger un sendero que verticalmente nos llevará hasta un pequeño refugio de pastores donde hace años pasamos una noche a la luz de una lámpara de carburo.

Seguimos subiendo sin descanso hasta llegar al Coll de Pal, punto intermedio de la Serra Cavallera, perfil montañoso que une prácticamente Ribes de Freser con Camprodón.

Atrás hemos dejado toda clase de árboles y plantas para pisar un terreno convertido en un prado de hierba, corta e ideal para rebaños de ganado alejados de cualquier indicio de civilización donde uno puede encontrarse con un matemático haciendo de pastor ocasional. Las vistas son impresionantes en cualquier dirección que escojamos, pero tomaremos camino al oeste para superar la primera cima, el Puig Estela, para seguir cresteando por suaves pendientes hasta llegar a la cima del Taga, punto más alto de toda la Serra, y nos recibe con una desproporcionada cruz respecto a la altitud de lo conquistado.


Sus apenas 2000 m, no obstante, nos ofrecen unas majestuosas vistas y más de una satisfacción. Cuánto daño me hizo aquel panadero de dulce apellido prohibiéndome mi capricho ya que todas y cada una de las veces que he alcanzado esta cima, de alguna manera, le estaba dedicando con determinados toques de resentimiento el hecho a aquel buen señor, que al margen de aquel desaire nada más me hizo.


Sus apenas 2000 m, no obstante, nos ofrecen unas majestuosas vistas y más de una satisfacción. Cuánto daño me hizo aquel panadero de dulce apellido prohibiéndome mi capricho ya que todas y cada una de las veces que he alcanzado esta cima, de alguna manera, le estaba dedicando con determinados toques de resentimiento el hecho a aquel buen señor, que al margen de aquel desaire nada más me hizo.



Es hora de descender y lo haremos por la vertiente sur hasta tropezar con otro refugio muy parecido al anterior aunque hace años mucho más abandonado y por lo tanto menos acogedor. Desde aquel punto optamos por seguir en dirección sur para atravesar una pequeña cresta y así poder acceder al valle siguiente donde nos espera un lugar que de alguna manera podríamos llegar a definir singular.

Hace años estaba rodeado de historias singulares aunque a veces cuestiono determinados recuerdos por pensar que quizás eran historias más propias de nuestra imaginación adolescente que incluso podía llegar a deformar la realidad vivida sin necesidad de sustancias psicotrópicas. Lo que sí es cierto y que más de uno con seguridad recordará es que en un viaje anterior y la única vez que decidimos pasar noche allí, nos encontramos a un grupo de "investigadores" que llevaban días realizando psicofonías nocturnas a la búsqueda de voces de ultratumba o del más allá. Aquella construcción durante un tiempo fue un refugio de montaña mantenido por un grupo excursionista local y está compuesta por lo que podríamos denominar la vivienda y adosada a ella una ermita a la que se accede desde el mismo interior de la vivienda. En el exterior un pequeño cementerio con dos o tres cruces visibles y por aquel entonces sí que hay que reconocerle que a determinada hora sí producía algún tipo de intimidación.

Pero aquella noche los fantasmas no aparecieron para el desespero de los investigadores que tuvieron que parar sus grabadoras ya que nuestro moscatel nos convirtió en un grupo de gente excesivamente ruidoso y abandonado al desafinado cante y a la juerga más desinhibida así que poco trabajo tuvieron los fantasmas y sus parafonías.


Desde allí podemos escoger dos destinos finales. El primero Bruguera, pueblo a menos de una hora de camino de aquel punto y sobre el cual ya hemos hablado. El otro, más al sur, Candevànol, prácticamente al mismo tiempo de distancia que la opción anterior. La ventaja es que con esta última opción encontraremos la estación de ferrocarril, algo que años atrás podía llegar a ser auténticamente traumático por la sobreexplotación de la línea, de la escasa frecuencia y la mucha demanda, algo que hacía que tuviéramos que acceder al convoy casi por las armas con la imposibilidad de tomar asiento civilizado y tener que permanecer en la más indescriptible de las posturas entre los pasillos y las plataformas de acceso convirtiéndolo en borreguero infame y a nosotros en borregos.

Antes de llegar a Candevànol contemplamos por última vez el entorno, tierra de leyendas como la del Comte Arnau, que por trajinarse a la abadesa de un convento fue condenado a vagar eternamente por estas tierras montado en su caballo de fuego.


Fotos: Google, Panoramio, Blogspot.com, Archivo JG.