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12 de febrer 2011

Egipto


Celebrar la caída de un dictador siempre es buena noticia, especialmente para los que lo sufren. Sí, este mismo dictador al que las más notables democracias occidentales le han reído las gracias durante 30 años y que ahora se apresuran con empujones a celebrar su escapada, escapada suficientemente apoyada económicamente ya que se le calcula una fortuna de aproximadamente 80.000 millones de dólares atesorados durante todos estos años mientras que el 40% de la población de Egipto vive en la pobreza. Queda el temor de la islamización, queda el temor de que suceda algo parecido de lo que pasó en Irán tras la caída del Sha, pero tal vez una mano negra o una mano con barras y estrellas manipule lo suficiente la transición a la democracia como para que todo, más o menos, siga igual que siempre aunque con diferentes cabezas.

Adjunto el enlace de un interesante artículo publicado hoy en La Vanguardia.

http://www.lavanguardia.es/opinion/articulos/20110212/54113455186/revolucion-en-egipto.html

Foto: elpais.com

13 d’octubre 2010

Perseverància

Estic flipat per la perseverància dels de dintre i la dels de fora. Hem de treuren's el barret pels xilens i caldria preguntar-nos si aquí fòrem capaços de fer quelcom semblant.

Foto: La Vanguardia

26 de setembre 2010

Nostalgia o algo parecido

De un tiempo a esta parte empiezo a cuestionarme si estos ataques bastantes continuos de nostalgia son síntomas de algo. Dicen que cuando uno se abalanza peligrosamente hacia la muerte o hacia una situación que podría conllevarla, como lo puede ser un accidente, pasa, en fracciones de segundo, por su mente una película a cámara rápida de toda su vida. Puedo dar fe de que algo parecido sí sucede.



Foto: Fermuntanya.blogspot.com


Fue hace ya unos años, cuando tomando el camino de salida de Bruguera hacia el Coll de Jou , a pies del Taga en la comarca del Ripollés y mirando hacia las nubes mientras caminaba hacia atrás, me caí al vacío por un minúsculo puente sin barandillas. No podría decir con exactitud cuántos metros de desnivel había entre el punto de salida y el punto de caída pero sí recuerdo esa película acelerada para luego accionado el interruptor de apagado por el golpe poner la pantalla del televisor en negro. No fue un fundido, ni siquiera una transición, fue una desconexión total del sistema y apenas duró unos minutos mientras mi hermana Montse se encontraba en ese estado a medio camino de la risa más brutal por la situación cómica de la caída y del terror de las supuestas y previsibles consecuencias del incidente. Así que me desperté después de un corto pero indeterminado tiempo con mi hermana encima mío abofeteándome dulcemente la cara mientras repetía una y otra vez y con cierto desespero mi nombre. Aquel día volví porque tampoco había para tanto como para no volver y porque la mochila colgada de la espalda absorbió el impacto y el resultado fue una simple costilla rota y un pasajero dolor de cabeza que no impidió disfrutar del fin de semana que teníamos por delante. Hago recordatorio del episodio para corroborar la teoría de que ante nosotros se reproduce esa película acelerada.


Ahora, no sé por qué extraña razón, algunas veces provocada por el destino, por la casualidad o bien por este estrambótico invento del Facebook, aparecen de nuevo en mi vida gentes dignas de mención como si de una retrospectiva personal se tratara. No quiero decir con esto que me dé la sensación de estar cayendo de nuevo por un precipicio y que de nuevo se haya activado el botón del play del reproductor, pero si quisiéramos encontrar un significado esotérico quizás... ¿debería preocuparme por esta serie de mensajes subliminales?


Una vez alguien, cuyo nombre nunca pronunciamos, me dijo dos cosas que a tiempo pasado me parecen infames. La primera que tuviera paciencia ante su robo sistemático, continuado y traidor del tiempo de mis hijos y que nunca podré recuperar de ninguna de las formas. La segunda, en su característico tono melodramático que "empezamos a morir en el mismo momento en el que nacemos", y sí, como muchas otras de sus sentencias esta afirmación no deja de ser una auténtica perogrullada. Puestos a filosofar si abrazáramos la ideología budista podríamos consolarnos con que en cada minuto que nos acercamos a nuestra muerte nos acercamos a una nueva vida y que según esta misma ideología ésta estará acorde con los méritos con la vida vivida anterior, algo que en primera instancia debería de preocupar muy mucho a más de uno o una ya que su vida futura todo apunta a que cumplirá todos los requisitos para ser mucho más miserable que su vida actual.


Pero nos apartamos del tema ya que hoy quería hablar de la nostalgia o de alguna sensación parecida para la que ahora no encuentro calificativo y es que, de verdad, tendría que leer bastante más para poder tener más vocabulario.



¿Qué entiendo como nostalgia? Miro la imagen y me produce algo que identifico como eso, como esta especie de dolor interno de no poder almacenar para siempre en mí la sensación de que tu hijo te abraza y te necesita aunque sólo sea por la más básica de las supervivencias y que nosotros "sabiamente" etiquetamos como amor de él hacia nosotros. Posiblemente con la edad esa necesidad, tal vez con un poco de suerte incluso al margen de nuestros propios méritos, se convierta en amor o en cariño universalmente identificable. También sería nostalgia recordar con pena la salud perdida.


Pero volviendo a esa película que espontáneamente se está reproduciendo ante mis ojos del reencuentro "accidental" con importancias del pasado y justifico los temores de tan peculiar reproducción, aunque esta vez pausada, a cámara lenta, con la oportunidad de poder manifestarles la importancia de su existencia en mi vida y un "hola" y "hasta siempre". No es nostalgia dolorosa y que algún filósofo mediático se apresura a calificar como dañina o contraproducente, es satisfacción, reconocimiento e incluso orgullo tribal de haber pertenecido a un determinado colectivo que para nosotros tan beneficiosamente ha influido en nuestras vidas aunque el mérito de la elección no tenga un titular claro. Y sin lugar a dudas puedo afirmar que no es verdad que cualquier tiempo pasado fue mejor que el actual, independientemente de nuestras propias circunstancias, simplemente fue aquel momento irrepetible y que a veces tanto nos gusta recordar.

12 de juny 2008

La proposta d'en Jordi


Companys i companyes:

Tempus fugit. Ens vem conèixer al principi de la vida i vem compartir alguns dels moments més bells de l’existència: el despertar dels sentits; la joia de la descoberta; la rauxa dels adolescents; l’escalf del foc de camp; i els anhels per un mon millor. Ara, ja molt entrats en la segona meitat de la vida, sabem que tot és molt diferent de com ho imaginavem. Tot i això, quan ens retrobem, encara que sigui per breus moments, tornen les bones sensacions compartides i esdevenim novament aquells infants, enamorats de la vida.
Malgrat que l’existència no s’atura i al final del camí ens espera la Dama amb la dalla, avui us proposo que revisquem algunes de les sensacions passades i obrim el cor a algunes de noves. Les civilitzacions antigues van situar llurs deus al capdemunt dels cims i bastiren en les muntanyes santuaris de fertilitat i benaurança.
Ens espera la nit màgica de l’any, la del Solstici d’Estiu, per a rendir homenatge a les forces de la natura. Proposo que ens atansem fins Circ de Gavarnie, on les aigües plàcides dels gels del Mont Perdut, s’obren camí amb violència, tot cercant el ventre de la mare terra. Els més agosarats intentarem visitar el Tailló. Els més tranquils podeu sadollar-vos amb els nins al peu de la Gran Cascada.
Caldria sortir de Barcelona el dissabte 21 ben d’hora, per atansar-nos fins Tarbes Podriem entrar a França pel Túnel de Bielsa, desprès de saludar en la llunyanyia la Peña Montañesa. Superat Tarbes, els cotxes s’enfilarien fins Lourdes i, més enllà, remuntariem la Gave de Gavarnie, fins el llogarret del mateix nom. Podriem prendre com a base l’Hotel du Marboré o l’Hotel du Circ. Gavarnie es troba a 1.370 metres.
L’endemà, diumenge 22, sortint a trenc d’alba, els més entusiastes tornariem a agafar els cotxes per pujar per carretera fins el Col des Tentes (2.200 metres), prop del Port de Bujaruelo. A partir d’allí començariem a caminar, sense oblidar-nos dels ganyips, el crampons i el piolet. Qui no en tingui, no es preocupi. Es poden llogar. No és difícil de fer-los servir i només els portem per precaució. De fet, el cim es pot fer sense equip tècnic, però portar-lo és sempre una garantia. Després d’1 hora i tres quarts, arribarem al Refugi de Serradets, que es troba a 2.587 metres. El refugi permet que si algú no es troba bé o ho veu massa feixuc, pugui esperar la resta confortablement fent un café amb llet, una clara o un moix. Des de Sarradets en mitja hora es puja a la Bretxa de Roland (2.807 metres), on canviem de vessant i passem a l’aragonesa. Poc a poc, anem guanyant alçada i en hora i mitja som a dalt del Tailló (3.144 metres). Hom el té pel 3.000 més asequible del Pirineu. És per tant, una oportunitat única per gaudir de l’experiència de pujar a un d’aquests cims màgics. Crec que la força que vaig trobar en el meu primer 3.000, el Mulleres, m’ha acompanyat tota la vida. Malgrat la prohibició mèdica i la coixera, no em resisteixo a no tornar a intentar-ho.
Qui no vulgui pujar al Tailló, té la possibilitat d’anar des de Gavarnie fins al peu del Circ i la Gran Cascada en una hora. Si això encara és massa, s’hi lloguen ases, que t’hi porten. A primera hora de la tarda, els dos grups podem tornar-nos a aplegar. Si algú dels que ha fet cim, ha de marxar cap a Barcelona, calculo que als voltants de les quatre/cinc, podrà iniciar el retorn amb cotxe.
El dia 23 podriem atansar-nos fins la ciutat de Pau, plaça forta de l País Basc francès i pàtria de l’hugonot convertir al catolicisme, Enric IV. Palaus, castells, formatgeries i llibreries tapissen la ciutat. Segurament ens podrem prendre uns bons vins per honorar la maduresa de l’astre rei. Mirant que els gendarmes no ens aturin, tornarem a enfilar Gavarnie. L’endemà tocaria retornar, pel mateix camí o per la Vall d’Aran o la de Foix.

Que el cicle de la vida que recomeça amb el Solstici ens sigui propici!. Que la força dels cims encomani els esperits!. Que la passió de l’esforç amari els cossos! Que els nostres fills puguin conèixer la lliçó de la vida salvatge! La natura no enganya.

Jordi