Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Opinión. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Opinión. Mostrar tots els missatges

03 de novembre 2010

Jo no t'espero

Ni t'espero, ni em crec totes les tonteries que dius, i m'emprenya molt tota la pleitesia que els nostres representants t'estan brindant.

25 de juliol 2010

Desafección

Curiosa palabra durante años desconocida y que tan de moda por estos tiempos se impone. Es una forma correcta o un eufemismo original para decir que "estamos hasta los huevos". ¿Y de qué? Se preguntarán algunos.

De corruptos, corruptelas, saqueadores, incompetentes, mediocres, ególatras, ansiosos de poder, salvadores de la patria, mandíbulas testosterónicas que se autoproclaman líderes de liderazgos, amantes del buen vivir, conservadores de privilegios, etc. (nunca el etc. tuvo tanta razón de existir). Por muchas vueltas que le demos siempre vamos a parar a una "clase" política que insiste una y otra vez en decir que son los representantes legítimos de ¡¡¡nosotros!!!

Perdonen pero ¡NO! Y digo que no porque cuesta creer que al frente de muchas cosas no haya gente capaz de ofrecer resultados como mínimo aceptables, porque lo contrario sería creer que el mundo, la vida y la sociedad evoluciona sola, por generación espontánea y que las diferencias entre hemisferios, entre el norte y el sur es meramente una cuestión geográfica.

¿Pero cuál es el problema?, O mejor dicho ¿cuál es nuestro problema? Pues tan sencillo como no tener las herramientas como para "echar" literalmente de ese sistema a todo aquel que quede englobado en las sospechas que a diario se generan de todo aquello que nos provoca "estar hasta los huevos". Nuestro sistema electoral no lo permite, el voto en blanco es simplemente un acto testimonial que por la gracia de la ley de Hont que lo rige favorece a las opciones mayoritarias, es decir, con el voto en blanco ayudamos a fortalecer aún más a las listas más votadas. Y nos queda la abstención que en pocas palabras sería como decir "a esto no juego" dejando en manos de los demás la elección de quién ocupará nuestra representatividad que tanto de forma directa como indirecta, nosotros mismos, sin querer jugar, deberemos de costear. Porque el sistema no está blindado con un mínimo de participación que pudiera considerar ilegítimas cualquier convocatoria electoral que no cumpliera con ese mínimo. Dicho de otra manera, con que sólo fueran a votar los mismos que aparecen en las papeletas de voto el sistema se daría por válido. De ahí la dificultad o el poco deseo e interés de los partidos políticos en modificar las leyes electorales que pudieran dejar vacíos tantos escaños como los que corresponderían a los votos en blanco que en su razón de ser expresaría una simple afirmación: "ninguno de vosotros me representa".

Y no digamos ya lo de abrir las listas electorales. Puede darse el caso que como en otras muchas cosas ciertos ideales estén muy por encima de las personas que dicen representarlos. Vemos el paso de los años, pero también las mismas caras en los escaños sin que nos den la opción de decir: "éste no nos gusta así que por favor saquémoslo de ahí".

En una sociedad que parece estar cada día más apoltronada pasa el tiempo y a diario se destapan alcantarillas y cubos repletos de mierda y mierda y nada podemos hacer. Sólo contemplar atónitos las difusas reacciones de unos y otros que se limitan a esconderse en lúgubres rincones para que el tiempo provoque nuestro olvido y vuelvan a resurgir de sus propias suciedades.

¿Desafección? Que rico es el castellano que permite encontrar tan culta palabra para decir cosas tan sencillas.


26 d’abril 2010

Traspasar

Hoy no puedo resistirme a analizar un nuevo concepto que aparece en los medios de comunicación últimamente. No sé si sólo se trata de una corriente en los citados medios exclusiva y únicamente catalanes pero cada vez que se habla de la defunción o de la muerte de algún personaje, o más bien de una persona, se utiliza constantemente la palabra "tal o cual ha traspasado". Buscando en el diccionario del Instituto de Estudios Catalanes aparece en su última acepción que nos estamos refiriendo exactamente y tal como aparece en su definición: "morir, pasar de esta vida a la otra." Así que cogiendo la palabra primitiva "traspasar" que en catalán se escribe prácticamente igual exceptuando que hay que añadir una S más, quedando así; "traspassar", no deja de provocarme cierta gracia. Lo digo porque "morir" o "mort" explica claramente y sin lugar a ninguna duda el suceso, pero quizás sea alguna especie de directiva del colegio de periodistas que considera que algo tan explícito no es "políticamente correcto", o que incluso pueda sonar soez decir las cosas por su nombre despejando cualquier tipo de duda. La cuestión es que cada vez que oigo este nuevo concepto en televisión me imagino al finado sometido a todo tipo de movimientos de un lugar a otro, aunque lo más grave sería que incluso en algo tan sencillo como morir se le aplique, también, una percepción religiosa del suceso, algo que todavía sería más grave pensando que tanto el país como los medios de comunicación de titularidad pública se autoproclaman como laicos. Porque..., pasar de esta vida a la "otra", cuando, que yo sepa, no se ha podido demostrar la existencia empírica de cualquier otra vida, mucho me temo que por ahí pueden ir los tiros. Y es que la realidad nos demuestra que por muchos años que pasan seguimos fuertemente influenciados por este yugo católico que tanto sigue influyendo. Como dice otra de las acepciones que aparecen en el diccionario a mí siempre la palabra "traspasar" me ha inspirado la imagen del letrero colgado en la puerta de un bar en el que se indica el mensaje inequívoco de "local en traspaso", aunque también podemos traspasar un tabique con un taladro o traspasar una vía o una calle, como también que la menstruación ha traspasado una compresa con alas o sin ellas.

Pero como dicen "a la fuerza acostumbran" así que cualquier día empezaremos a entender el concepto como normal aunque a mí personalmente no deje de provocarme cierta mueca cómica.

Y para terminar pido disculpas porque me dirijo a "traspasar" unas heces de mis intestinos al sistema de alcantarillado público mediante una ligera presión abdominal que ahora mismo no puedo... ¿someter a un control mental?


03 d’agost 2009

Sentido común

Debo reconocer mi obsesión por una frase compuesta por dos palabras con la que todo el mundo intenta imponer de forma sutil o no su influencia. La frase no es otra que "sentido común". Ignoro si existe un compendio que recoja toda esta larga lista de sentencias que llevamos usando la civilización siglos y siglos. Una vez más recurro a esta pseudo enciclopedia universal en la que se está convirtiendo Internet, y me ratifico en lo que más o menos la mayoría entendemos en lo que se ha convertido la red de redes. Aquí cada cual dice lo que le parece y precisamente sea esa la mayor grandeza que le podemos atribuir a este invento. La libertad de opinión y la forma más fácil de expresarla (en algunos casos, como el mío, un auténtico muro de lamentaciones, por aquello de que nadie nos escucha). Tal vez pueda acabar por convertirse en el mayor peligro para muchos, para todos aquellos que buscan reiteradamente la uniformidad, incluso con represión o con prohibiciones. Y el nombrar "uniformidad" nos vuelve a llevar a la frase "sentido común". Los hay que dicen que "sentido común" es esa especie de conciencia residual que la mayoría, entre todos, de una forma explícita y no necesariamente escrita determinamos que es lo bueno y que es lo malo. Los hay, también, que dicen que esta especie de conciencia, este "sentido común" se adquiere con un compendio de experiencias personales que labran nuestras personales formas de ver las cosas o de entender la vida. Aquí es cuando toda esta teoría chocaría con la inesperada realidad. Si defendemos (los que lo defendemos) que cada uno de nosotros es un propio mundo independiente del resto parece que esto último se contradiga con el "sentido común" ya que esto último no es otra cosa que lo más parecido al "pensamiento único". Parece exagerado pero sinceramente pienso que toda la clase política que constantemente apela al "sentido común" no lo hace después de horas y horas de sesudas reflexiones filosóficas, sino que lo hace pensando única y exclusivamente en su propio ideario que, a la vez, tampoco tiene que ser necesariamente el mayoritario de la sociedad. Y es precisamente sobre eso en donde otros basan su argumentario para definir lo que, según ellos, deberíamos entender como "sentido común". Así pues parece que cada pensamiento o cada ideología pudiera construirse o tener su propio "sentido común”, y puestos a divagar podríamos algunos pensar que cada uno de nosotros tendría nuestro propio "sentido común" por lo que dejaría de ser "común" para limitarse a ser nuestro propio "sentido". Como también he leído en la red podría ser que el sentido común no sería tan común como pueda parecer.
También me inclino a pensar que muchas veces podemos llegar a abrazar un generalizado "sentido común" por nuestra propia carencia de espíritu crítico, al ser incapaces de llegar a nuestra propia conclusión aunque sólo sea por no disponer de suficientes elementos de juicio, que aunque pueda sonar mal no es siempre tan malo como pueda parecer ya que sólo se trata de reconocer nuestras propias limitaciones de determinados conocimientos , y por ello nos dejamos llevar o hacemos nuestros los idearios de aquellos que pensamos, o bien que sí están preparados para llegar a determinadas conclusiones o que su grupo de influencia nos es más o menos agradable dependiendo de aquella primera o segunda impresión que nos ofrezcan. Alguien podría entender esto como liderazgo (odio la palabra y todas sus derivadas), ya sea unipersonal o grupal, pero creo poder decir que a todos nos ha pasado alguna vez dejarnos llevar por el grupo o por alguien en concreto a quien dispensábamos fe ciega. Luego existe también aquella ciencia llamada psicología, para mí no muy exacta, que pretende mantenernos dentro del espacio que delimitan dos líneas paralelas. Su metodología consiste en determinar quién está fuera de esos límites que no sé quién demonios ha determinado como "normales". Tengo una especial obsesión por esta clase de gurús de nuestras mentes que tanto daño pueden ocasionarnos si nos abandonamos, por la circunstancia que sea, en sus brazos. Su metodología consiste en censurarnos sin despeinarse incluso aquello que sus ¿manuales? (¿los hay?) determinan que está fuera del sistema. Me pregunto a menudo por la integridad mental, e incluso por su propia ideología, y porque no, las propias miserias de cada uno de estos profesionales que aplicarán en sus recetas su peculiar "sentido común" , intentando vender su "producto" que a lo mejor nada tiene que ver con el nuestro. Es como una especie de rectificado general que pretende mantenernos a todos en la misma línea, incluso, se permiten el privilegio de reprimirnos con terapias si salimos de sus baremos. Todo esto huele igual que a régimen fascista o totalitario, al que le encanta tener al personal uniformado tanto en prendas como en pensamiento.
Vuelvo a la frase de Gandhi en la que dice que "en cuestión de conciencia las mayorías no cuentan" y es que tal vez, tengo fundadas sospechas, que cada una de nuestras conciencias nada tiene que ver con lo que algunos creen que es el "sentido común".

12 de juliol 2009

Tontolava

-Mama, ¿qué es un mamón?
-Es lo mismo que un tontolava, pero fatal.

Este es el resultado de una inocente conversación entre una madre y su hija, una niña que todavía no alcanza la categoría de adolescente, por lo que la pregunta no encierra malicia alguna y se formula con el único sentido de adquirir sabiduría. Aunque, como ya he dicho, se trata de una conversación en la que intervienen dos personajes, atribuimos la titularidad de la misma a quien formula la respuesta, una respuesta que aún siendo un recurso fácil ante una situación de difícil solución se opta por formar una frase rápida, sin sentido ninguno, pero de resultado sumamente cómico. Es aquí cuando fácilmente podríamos identificar a quien tiene esa bis cómica para explicar la situación más trivial y que despierta la risa a la mayoría de los oyentes. Mi amiga Cristina es una de esas personas, a la que fácilmente puedes estar imaginándote en la situación que ella te relata de forma apasionada y ambas cosas provocan la risa.
Pero antes de entrar en el significado literal de la respuesta quisiera introducirme en el aspecto más ortográfico de la palabra que titula este apunte, porque no sé si se escribe junta toda la palabra: "tontolava", o se utiliza un guión para separar las dos que componen una: "tonto-lava", o utilizar la barra inclinada para conseguir el mismo efecto: "tonto/lava", o simplemente dejar las dos palabras separadas sin más: "tonto lava". Parece ser que los académicos no se ponen de acuerdo sobre este asunto.
Es el momento de ahondar un tanto en el significado literal de la respuesta por lo incongruente que a primera vista parece. Buscando por Internet una definición más o menos correcta y mayoritariamente aceptada de "tontolava" sólo he encontrado la siguiente que dice así:

Cuando un tonto se cae en un volcán en plena erupción y se queda ahí para siempre.

Incoherente, ¿verdad? La cuestión es que en la misma búsqueda encontré un extenso listado que intentaba explicar o dividir en categorías la definición madre de tonto. Es decir, está socialmente aceptado que dentro de la inmensidad humana de los tontos hay diferentes categorías o niveles y la de "tontolava" estaría en aquella que define a todos aquellos que rozan la frontera entre los tontos y los bobos. La definición anterior es otra salida por “peteneras” a una respuesta casi imposible, pero no por ello deja de ser literal. No obstante de la respuesta que encabeza estos párrafos sobresale el adjetivo "fatal" que engrandece a partes iguales las risas por la ocurrencia y la profundidad de la tontería del definido. Éste es, claramente, uno de aquellos casos en los que la respuesta nada tiene que ver con la pregunta pero también es una de esas situaciones en los que uno debe responder de forma rápida y lo más correcta posible aprovechándose de la inocencia e ingenuidad "supuesta" del que pregunta.
Para acabar quisiera justificar, en la medida de lo posible, el porqué de la imagen que decora este texto. En primera instancia había pensado colocar la fotografía de cualquier tontolava de todo ese amplio abanico que compone nuestra clase política (no obstante siempre me viene a la mente el mismo personaje), pero por no alinearme en ningún bando he decidido decorarlo con un volcán que hace honor a la definición encontrada de TONTOLAVA.

08 de juny 2009

Gandhi

Repasando aforismos he tropezado con una frase que se le atribuye a Gandhi que dice así:
"Primero ellos te ignoran, más tarde se ríen de ti, luego te hacen la pelea y entonces tú ganas"
Sinceramente, como diría aquel, se me puso "la gallina de piel" por la coincidencia personal con la sentencia, aunque yo aplicaría también sobre la frase un precepto matemático que dice que "el orden de los factores no altera el producto". Y es que no sé si Gandhi planteaba la sentencia en ese orden o simplemente intentó plasmar de forma aleatoria y desordenada esa corta serie de acontecimientos que prácticamente se reproduce en la vida de la mayoría de aquellos que, por decirlo de alguna manera, nos podemos sentir "diferentes". Supongo que Gandhi construyó la frase en base a su propia experiencia, en base a los acontecimientos que sucesivamente se producían en su vida. De ahí que empiece la frase diciendo que "primero", y que la propia cronología nos lleve al "más tarde", siguiendo con un indeterminado e indefinido "luego", con un discutible final que representa una victoria. De ella hablaremos más tarde.
En mi caso particular, y casi podríamos decir "en el nuestro", debo de cambiar el orden aunque a cada cual podríamos aplicar un orden diferente, ya que hubo quienes primero me ignoraron o quienes primero me hicieron la pelea y al sentirse derrotados optaron por el olvido o la ignorancia, pues quien te ignora antes de buscar pelea difícilmente entrará en conflicto salvo que tú acudas a una insistente búsqueda que propicie ese enfrentamiento. Tal vez Gandhi se convirtió para sus contrincantes políticos como una especie de "gota malaya", que aún dándole por vencido reaparecía una y otra vez, incansablemente, con el objetivo fijado en su mente. A eso se le podría llamar constancia y los nacionalistas catalanes (inclusive los progresistas) tendríamos que aprender de tanta insistencia, de tanta perseverancia y no fijarnos fechas o plazos que de momento se presentan como imposibles y que despiertan carcajadas. Referente a la parte central de la frase, "más tarde se ríen de ti" sólo puedo decir que "en mi cara no". Otra cosa será que el que ignora, el que desaparece de tu vida, de cara a la galería o de cara a terceras personas, pueda permitirse la licencia de convertirnos en patéticos payasos que insisten en sobrevivir con dignidad y una muy limitada autosuficiencia. Pero como dice otro aforismo o refrán "ojos que no ven corazón que no siente", así que patético ser que me ignoras ríe lo que quieras. Y a todos aquellos que en su día injustificadamente conmigo os enfrentasteis reír a mi costa de vuestra propia derrota porque pese a mi manifiesta invalidez conmigo no pudisteis.
La victoria, el "tú ganas" al que hace referencia Gandhi puede resultar tan banal para que los que quieran verla como un plato vacío, ya que la única recompensa es la moral, la ideológica, de saberte ganador, de saberte fiel a tus principios y que llevarlos a la práctica hasta las últimas consecuencias supone la lucha, la pelea, el aislamiento, la ignorancia o el olvido y por qué no, la mofa generalizada del prójimo. Ese es el auténtico precio de la victoria del idealista.
Como también dijo Gandhi “En materia de conciencia la ley de la mayoría no cuenta”.

30 d’abril 2009

Mesures contra la crisis

Tinc una proposta econòmica que consistiria a regularitzar a tot aquell immigrant que pogués demostrar que disposa d'un treball remunerat en el nostre país. Amb això s'aconseguiria bàsicament afegir un major nombre de treballadors i per tant cotitzants a la Seguretat Social i augmentar la recaptació, quelcom necessari pel manteniment del sistema de pensions actual i allargar el seu termini de sosteniment. Per una altra part amb aquesta mesura també s'aconseguiria aflorar, en bona mesura, l'economia submergida i part de diner negre que actualment pugui estar incontrolat. També, tot aquell immigrant regularitzat podria obrir comptes bancaris en els bancs i caixes catalans i espanyols amb el que augmentaria l'estalvi d'aquesta part de la població que ara ha de guardar els seus estalvis en els seus domicilis davant la impossibilitat d'obrir aquests comptes sense estar regularitzat. Això comportaria controlar tot aquest capital, augmentant el negoci d'aquestes entitats, i fins i tot la possibilitat que tota aquesta població pogués accedir a crèdits, tant per a consum propi com per a les seves pròpies activitats econòmiques com l'obertura o la creació de petites empreses, etc. . També amb aquesta regularització afegiríem a tota aquesta població al sistema contributiu d'impostos pel que la riquesa del país augmentaria. És, com a mínim, alguna cosa xocant que gairebé la totalitat d'aquesta població no regularitzada disposi de targeta sanitària i en canvi no aporti a les arques de l'estat cap tipus d'impost sobre les seves rendes, exceptuant els de el seu propi consum. Des d'un punt de vista humanitari regularitzar a la població immigrant amb treball estable suposaria limitar en bona mesura els abusos per part de tercers a una població que podria ser víctima de xantatge per no tenir la seva situació regularitzada. Caldria destacar i dir d'una vegada per sempre que la majoria de la població immigrant no regularitzada i que conviu entre nosaltres s'autososté amb el seu propi treball i que molts d'ells ocupen les tasques que el treballador nacional no vol realitzar per una espècie d’aburgesament del qual la nostra societat està sent víctima. Vull dir amb això últim que no es mantenen ni de l'ajudes de l'Estat, ni de l'aire i, per suposat, ni del delicte sistemàtic i continuat. És un acte hipòcrita per part de l'Estat escandalitzar-se pels centenars de milers d'immigrants no regularitzats i no atendre a la situació real de tots ells, ja que de no poder sostenir-se econòmicament la situació podria comportar una autèntica i imprevisible desestabilització social. Hi ha qui es troba amb la impossibilitat de regularitzar a gent que treballa per a ells per una política d’immigració que en primera instància sembla desencertada, i les últimes insinuacions, més que futuribles, sobre decrets llei amb els quals puguem convertir-nos en delinqüents per facilitar treball i per tant un mitjà de subsistència a una part del món que sembla no tenir ni dret a trobar un buit en ell. Aquest discurs que fins i tot neix de la pròpia esquerra que posa en dubte alguns dels nostres nacionalismes locals i que, fins i tot, sense vergonya s'atreveixen a declarar-se "ciutadans del món", sembla que exclogui a determinada gent de forma deliberada, amb el discurs demagògic que lleva les oportunitats als originaris del propi país pel que curiosament cau en una altra espècie de nacionalisme igual de ranci que qualsevol altre que sigui excloent.

18 d’abril 2009

En el camino

Otra vez dándole vueltas a la cabeza. Mientras veía el otro día una película sobre el Camino de Santiago donde se narraba el lado más místico de esa excursión leía, algo aturdido, los subtítulos intentando no perder de reojo las imágenes de la película. No era la primera vez que me sentía rabiosamente identificado con las reflexiones y los pensamientos de los personajes de la película y me preguntaba una y otra vez y de nuevo las mismas preguntas que ellos se formulaban. Qué pena no poder tomar notas rápidas para poder capturar con un vocablo o con una frase esos pensamientos que apenas podemos memorizar. De todas, la única reflexión que logré pronunciar en voz alta fue que... "intentando llevar toda la vida una cierta normalidad de mis actos es realmente curioso las peculiaridades que conlleva hoy por hoy mi día a día". En el fondo de alguna manera los que nos consideramos "normales" pensamos o más bien soñamos que de vez en cuando nuestra vida tuviera destellos de espectacularidad u originalidad que pudiéramos memorizar con cierto orgullo. Seguramente será por culpa del cine que tanto nos bombardea con hechos y vidas espectaculares y que de alguna forma nos envenena con ese deseo algo frívolo. Y con ese pensamiento me quedo sorprendiéndome a mí mismo al ver que a estas alturas de mi vida ésta no tiene nada de "normal". Entraríamos otra vez en aquel eterno debate de lo que es normal y de lo que no lo es y sobre todo de poner en cuestión a quien determina esa peculiar "normalidad". Cada vez me doy más cuenta que aquellos que establecen las normalidades, el sentido común o la lógica, están más lejos de nuestras vulgares vidas y por lo tanto, parece ser, que lo que quieren y desean tan "privilegiadas" mentes es establecer unos estrechos márgenes en los que debemos permanecer los otros, es decir, a poder ser según ellos, la mayoría del mundo exceptuando ellos mismos. Siempre he considerado ese comportamiento como fascista, el imponer reglas de cualquier tipo para el exclusivo cumplimiento del prójimo.
La mayoría entendemos que como contrario del fascismo está la democracia y la democracia no es otra cosa que la dictadura sin contemplaciones de la mayoría así que aplicando ese criterio en mi propia persona, en mi vida, el caos más socialmente admitido y entendido me domina porque miro a un lado y hacia otro y me siento solo aunque no huérfano ya que aquella particular lista de "acompañantes" que en un momento u otro han estado a nuestro lado, en mi caso, prácticamente la mayoría se han autodescartado de nuestro tránsito en común aunque, eso sí, otros han sido despedidos por mi voluntad. Así que aplicando ese concepto democrático el malo de la película debo ser yo por abrumadora mayoría absoluta, desconociendo si existe una clase más elevada de mayoría que la absoluta. Y digo esto porque a mi lado sólo queda la incondicional quien parece sentir por mí la misma pasión que yo siento por ella, pero incluso a veces me pregunto si tal inconmensurable pasión es fruto de la escasez de cualquier otra cosa.
Siempre acabo por contestarme a mí mismo "y qué más da", porque pese a tanta imperfección, pese a tanta enfermedad, pese a tanto inconveniente siempre está ahí, a mi lado, con una sonrisa y una caricia.

05 de gener 2009

Moralidad

"Es intolerable que la moralidad ajena afecte a nuestras vidas"

La frase es mía, ¿qué tal?

17 de setembre 2008

Acelerador de partículas

Una nueva amenaza se cierne sobre nuestras cabezas "Los Aceleradores de Partículas". Hace tan sólo unos días se puso en funcionamiento el más grande acelerador de partículas en tierras suizas y varias corrientes científicas discrepan sobre las bondades del experimento y de los peligros que conlleva. Según algunos estamos ante las puertas de grandes descubrimientos para la ciencia, e incluso se atreven a decir que se desconocen las grandes posibilidades del engendro, y solo con esas palabras ya podríamos preocuparnos sobre esos desconocidos resultados. Son, sobre estos resultados, que algunos otros científicos, bastante más críticos, nos amenazan con la posibilidad de que a raíz de estos experimentos puedan crearse agujeros negros capaces de absorber todo el planeta en cuestión de hora y media. Otros insinúan que nos encontramos ante la encrucijada de resolver de una vez por todas el debate sobre la existencia de Dios y podría acabar siendo una auténtica paradoja que tengamos que encomendarnos a él para que impida semejantes desastres, aunque sinceramente da la impresión de que en algunas latitudes del mundo se ha tomado unas auténticas vacaciones. Como a veces se me ocurre decir en voz alta, que sea lo que el destino quiera pero que, si puede ser, que no duela.
Así que ante la falta de unanimidad de criterios por parte de los expertos sobre este avance científico tengo el gusto de presentarles mi propia teoría al respecto mostrándoles mediante la imagen que encabeza este apunte el indiscutible y único "acelerador de partículas". Y es que nadie podrá negar que ante semejante espectáculo a casi todos se nos aceleran partículas indeterminadas alojadas en puntos indeterminados de nuestro cerebro que despiertan enzimas, aumentan el riego sanguíneo y ponen en pleno rendimiento nuestro delicado sistema mononeuronal. Este "acelerador" puede presentar miles de formas y aspectos diferentes aunque como cualquier científico intentaré describir una serie de criterios básicos sobre la cual sustentar una teórica perfección, reconociendo antes de nada que ésta es una mera cuestión de género y en especial de opción sexual.
Debe ser (de hecho así lo es sobre el cual me inspiro) amplio, generoso de tamaño pero sin excesos, terso y suave pero a la vez de dureza consistente y de redondeces exquisitas que con su sola imagen ya sea capaz de poner en funcionamiento enigmáticas reacciones. Como puede observarse en la imagen está formado por dos hemisferios inclasificables en coordenadas geodésicas ya que en función de las preferencias de su portadora puede adoptar diferentes planos en el espacio. Ambos hemisferios están separados por una sugerente grieta que esconde un particular agujero negro por el que la materia se desliza bidireccionalmente.
Seguir con la descripción y con toda la clase de experimentos que podíamos realizar con tan singular "acelerador" no sería, por decirlo de alguna manera, elegante así que con absoluta seguridad cada cual podrá imaginarse el infinito número de usos que se le pueda dar.

23 d’agost 2008

SMS

No puedo resistirme a realizar un comentario sobre la nueva forma de comunicación que supone el envío de un SMS a través de nuestro teléfono móvil. Solo hace poco más de una década que disponemos de tan fabuloso invento y habrá muchos que se pregunten cómo podíamos vivir sin semejante artilugio, y la verdad es que no hay porque resistirse a determinadas cosas que nos hacen la vida más cómoda. Pero hoy quiero centrarme más en una de las aplicaciones que nos proporciona el teléfono móvil. Los mensajes de texto lanzados a las ondas, muchas veces de forma indiscriminada, nos concede ese plus de anonimato e impersonalidad que en la mayoría de las veces mitigan nuestras propias carencias de valentía. Ahora ya no es necesario provocar un encuentro personal y en directo para repartir tantas buenas como malas noticias o para desear días felices. Solo basta escribir más o menos cortos formulismos y enviarlos en tiempo real por las ondas a sus destinatarios, y en el mejor de los casos, recibir a través del mismo medio una más o menos deseada respuesta. Así nos ahorramos florituras, expresiones faciales y la incomodidad de compartir espacio vital con nuestros semejantes. Ahora podemos cortar relaciones de la forma más aséptica imaginable sin necesidad de realizar largas justificaciones o desear unas estupendas y felices Navidades sin necesidad de extendernos en el conocimiento de las penas y glorias de nuestros invisibles interlocutores. Algo parecido a los e–mails pero mucho más escuetos y fáciles de elaborar.

18 de juny 2008

La importancia del ser

Hoy toca filosofar pero de forma reivindicativa. Hace tan sólo unas semanas veíamos a nuestros líderes mundiales reunirse en torno a la mesa de la FAO y tratar del eterno asunto pendiente que lo es el hambre en el mundo. No se acordó nada importante, solo se conseguían establecer cifras y entre ellas la de determinar que más de 800 millones de personas sufren el hambre en el mundo y de ellos unos 125 millones son niños. Lo curioso es que nuestros representantes, mientras todo eso sucede, constantemente organizan pomposas recepciones con la más mínima excusa y brindan con cava ante las cámaras de los medios de comunicación celebrando extrañas razones y miserables conquistas. Por otro lado el mundo se ve sometido a un endémico y milenario problema como lo son los conflictos bélicos que causan otros tantos millones de víctimas y que a modo de justificación algunas son calificadas de colaterales. Y nuestros representantes siguen brindando con la versión francesa del cava, con champaña, disimulando el fracaso de su propia existencia porque, no nos engañemos, cualquier disparo no es otra cosa que el fracaso de la quintaesencia del sentido de la política y por lo tanto la negación a la justificación implícita de la existencia de todo político que, y que nadie lo olvide, está sustentado por los impuestos de cada uno de nosotros. Luego aparece lo inesperado, devastadoras catástrofes naturales que aniquilan pueblos y regiones enteras en fracciones de segundo y los telenoticias continúan abrumándonos con cifras espeluznantes de muertos y desaparecidos aderezadas con impactantes imágenes a las cuales de una forma natural de autoprotección acabamos creando mecanismos internos a fin de que no nos afecten. Estos últimos episodios en verdad no pueden ser evitados por aquellos que nos gobiernan, o sí, sobre esto podría discutirse, pero lo que sí está claro es que sí nos afecta su competencia a la hora de mitigar los efectos posteriores de tanta desgracia, pero ellos siguen brindando con agua mineral con gas en los innumerables congresos, forums, reuniones internacionales de alto nivel mientras que sus sometidos conciudadanos recogen bolsas de pan lanzadas desde impresionantes helicópteros que no se atreven a pisar suelo.
Hasta aquí nada nuevo, nada que no sepamos y nada que sobre todo no veamos pero las cifras son solo la acumulación ingente de individualidades, personas con un pasado, un catastrófico presente y un inexistente futuro. Cada una de esas individualidades es una historia personal como lo podría ser la nuestra propia y ahí quizás resida el ejercicio que cada uno de nosotros deberíamos hacer en cada ocasión que escuchamos esas inmorales cifras. El ejercicio sería el de imaginarnos a nosotros en la misma situación, el imaginarnos como nuestra propia vida es impunemente segada y en la mayoría de las ocasiones por la incompetencia de otros. De ahí esa necesidad de reivindicar la importancia del ser, pero no la importancia de ser esto o lo otro, o la importancia de ser más o menos que el prójimo sino la importancia de nuestra propia existencia, de la importancia de nuestros pensamientos, de la importancia de nuestros sentimientos, de la importancia del amor que generamos y la importancia del amor que nos generan y automáticamente podríamos tomar conciencia del desastre, del inmenso desastre que suponen esas cifras que por abuso ya en nada nos afectan. No sería tan difícil imaginar que supondría para una madre no tener nada que dar de comer a su hijo, o lo que le supondría a un niño ver a sus padres tiroteados en cualquier conflicto armado del mundo por un ser invisible al que nunca podrá odiar. El mundo está sembrado por un histórico e incontable número de muertos por la incompetencia de unos, por los deseos de grandeza de otros, por oscuros intereses económicos y por la inoperancia de muchos.
Vivimos temerosos de perder aquello que tenemos, las comodidades que tenemos, si las tenemos, claro. Por desgracia hay quien desconoce el concepto moderno de comodidad y se contenta por poseer un cuenco de madera tallada y que solo entiende de supervivencia. ¿Acaso es el nuestro un mundo justo?

03 de juny 2008

Acto heroico. Segunda entrega

Llevo tiempo dándole vueltas al concepto "acto heroico", hasta el punto que he recurrido a lo que debería ser la biblia de las palabras. Si partimos de la base que el término "acto" está suficientemente claro para la mayoría, sí encontramos problemas para encontrar un significado común para la palabra primitiva "héroe" y de todas las posibles formulaciones partiendo de ella. Tan es así que en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua la ambigüedad preside la definición tanto de "héroe", "heroicidad" o incluso de "heroico". No es de extrañar, pues, que auténticas salvajadas o trivialidades puedan ser definidas como "acto heroico", aunque como todo será un tema de simple apreciación que cada cual quiera darle a un suceso, a un comportamiento o a una actitud. Así que me he tomado la licencia de definir para mí mismo "acto heroico" o "heroicidad" y muestro aquí el resultado:

Aquella acción realizada por alguien a quien le supone gran esfuerzo realizarla en beneficio de alguno de sus semejantes o de la comunidad a la que le pertenece y que inclusive pueda significar poder poner en riesgo sus propios intereses o su propia integridad.

Se admiten objeciones.

15 de maig 2008

Dadme luz


Estoy obsesionado con el tema. Hace tiempo ya realizaba preguntas lanzadas al aire de las que nunca he obtenido respuesta. Pese al exceso de información del que disponemos hay cosas que todavía siguen siendo inexplicables y ésta es una de ellas. Dice la Comisión Nacional de la Energía que las tarifas del suministro de la luz deberían subir un mínimo de un 11% para equilibrar el coste de su producción con aquello que pagamos. Lo curioso es que hace tan sólo 10 días decía que la subida debería de ser alrededor de un 20%, así que podemos estar contentos de que sólo será un poco más de la mitad y el ministro lo certifica diciendo que ahora la petición del 11% sí que es razonable. Otros apuntan que tal subida no se realizó en abril debido a que nos encontrábamos inmersos en periodo electoral y que dicha subida no hubiese sido muy popular de cara a los intereses del gobierno. Sigue siendo curioso que ahora en medio de una supuesta crisis económica o deceleración como otros insisten en definir, con el IPC disparado, con el Euroibor más alto de los últimos años con su consiguiente afectación en las hipotecas descomunales y con el aumento de la tasa de paro que según dicen los expertos se tardará dos años en invertir esta tendencia, el gobierno ahora nos aplique a todos una vuelta de tuerca incrementando, muy por encima del IPC que ya sufrimos, la factura de algo tan básico para todos como lo es la energía eléctrica.
Hasta este punto sólo hemos narrado la salvajada y ahora sería momento de empezar a cuestionarse un montón de cosas. ¿Cómo puede ser posible que quieran subirnos la factura un 11% cuando Endesa no para de aumentar sus beneficios año tras año de forma espectacular? Habría nuevamente que recordar que esta empresa, casi monopolística de suministro aquí en Cataluña, era una empresa estatal que sufragó toda sus inversiones con los impuestos de todos los ciudadanos y que cuando fueron saneadas sus cuentas por el estado se privatizó para a partir de entonces empezar a ganar dinero a sacos (se calcula que el ex presidente de Endesa y ahora diputado por el PP se embolsó unos 30 millones de € en el último año de su gestión).
En fin, que no entiendo nada, sólo percibo que entre unos y otros tenemos una bota del 45 en el cuello siendo sometidos a una continua sangría por parte de todos aquellos que se llenan la boca con el concepto de que son y actúan como nuestros representantes y nosotros, obedientes, sin poder hacer nada.
Si por lo menos la subida sirviera para evitar otra monumental apagada como la vivida en Barcelona el verano pasado...

04 de maig 2008

Insulto


Tendríamos que echar mano del diccionario para definir correctamente el concepto literal de "insulto", pero para la mayoría el insulto consistiría en usar un adjetivo calificativo soez, contundente y excesivo y que generalmente se aparta de la realidad implícita del que a quien va dirigido el improperio. Digo esto porque las palabras tienen el significado que tienen y por lo general están bien definidas en los diccionarios aunque en su uso pueden ser utilizadas con fines que nada tienen que ver con su verdadero sentido. ¿Cuestión de semántica? Digamos que a mi entender cuando propinamos un insulto básicamente intentamos ofender, molestar de la mayor manera posible a quien va dirigido el mismo. Hay quien dice que las verdades ofenden, siempre que éstas sean ofensivas desde el punto de vista del interés general, es decir, cuando se hace pública una verdad que no interesa que se sepa o que daña la imagen del protagonista con esa verdad hecha pública. Por lo contrario el insulto en muchas ocasiones viene acompañado de esta componente de falsedad que ofende a quien lo escucha y que casi por instinto humano es difícil controlar la reacción, ya que lo más normal sería no sentirse molesto por unas palabras o por unos adjetivos que nada tienen que ver con nosotros ni con nuestros comportamientos ni con nuestra realidad. Lo curioso es que en la mayoría de las ocasiones acostumbra a pasar que el que insulta está más irritado que el insultado después de escuchar el "piropo" así podremos establecer que el insulto es una forma figurada de violencia del que insulta. No siempre es así, el insulto también puede ser un sibilino lanzamiento de puñal contra nuestra víctima aunque también una válvula de escape del descerebrado que no encuentra ningún otro argumento que la ofensa. Estamos ante la curiosa paradoja de que tanto la verdad como la mentira pueden llegar a ofender. Digo esto porque tendríamos un problema si realmente existieran tantos hijos de puta como los que en un momento u otro de nuestra vida hemos sido calificados con esa categoría. Bueno, digo problema o no, porque todo es relativo y depende de cada cual ya que quizás existiría quien no se sentiría molesto por determinada profesión ejercida por su madre. Ahora bien, el error sería confundir insulto con una crítica comedida y respetuosa, con preaviso, es decir, meditada y anunciando el momento exacto en el que se va a realizar. Hay actos, palabras, determinaciones, posicionamientos, ideales, que pueden ofender o insultar la inteligencia de quien los padece, oye, observa e incluso lucha contra ellos, pero eso no hay diccionario que lo catalogue ni vara de medir que lo mesure.

20 d’abril 2008

Sentido común

Llevo días dándole vueltas a esto del sentido común. Será por aquello que la pasada campaña electoral el candidato del PP invocaba al mismo para que eligiéramos su opción y precisamente el mío, mi sentido común, fue el que me gritaba a voces no hacer precisamente eso. Y es, en concreto, esa definición "mi sentido común" donde entra el debate y con estas preguntas: ¿sentido tiene que ver algo con sentimiento?, ¿común a quién o con quién?, ¿existe un solo y único sentido común?
Hay cosas que me llevan a la sospecha de que no son valores únicos o absolutos sino que cada cual articula el suyo y que en alguna de sus periferias puede coincidir con las de otros como si se tratara de la teoría de los conjuntos de las lecciones de matemáticas de nuestra enseñanza primaria. Podríamos así determinar que aquellas áreas comunes serían lo más parecido a este figurado "sentido común". Hablo del sentido común pero también podríamos llegar a afirmar que cada uno de nosotros tiene su ética, su lógica, sus propias reglas de urbanidad, su consideración de lo bueno y de lo malo, su verdad y así tantas y tantas cosas que muchos atribuyen a las suyas como reglas absolutas y que muchos otros intentan inculcarlas con métodos más o menos legítimos. Incluso esta última afirmación podría ser variable ya que dependerá de la opción de cada cual en considerar que esos métodos sean más o menos legítimos. Está claro pues que generalmente cualquier tipo de asociación del tipo que sea (religiosa, política, etc.) crea un ideario consensuado por una impositiva mayoría que intentará blindarlo hasta el final de los tiempos. Como ejemplo tenemos a nuestra intocable Constitución que después de 30 años nadie se atreve a modificar ni una sola coma. Cada una de esas asociaciones o colectivos incluso tenderá a elegir como portavoces o cabezas visibles auténticos talibanes de su propio ideario y que además arremeterán contra aquellos que intenten, incluso con el propio juego democrático, variar cualquiera de sus argumentos. Así que nos presentamos ante el mundo unos cuantos que de ninguna de las maneras encajamos en ningún tipo de estas sociedades ya que siempre encontramos un punto divergente aunque sea mínimo y que realmente nos molesta y cuesta aceptar. Por eso ni pagamos cuotas de partido, ni vamos cada domingo a misa y nos pasamos el día haciendo zapping televisivo por la molestia que nos causa el pensamiento único. ¿Pensamiento único?, ¿sentido común?, ¿el tuyo o el mío?
Volvemos de nuevo al punto de partida.

 

16 de maig 2007

Dilema

Sí, menudo dilema. Llevo años pensando intentando buscar la diferencia clara entre los comportamientos de una persona que podría calificarse como mala, en el sentido más amplio y llano de la palabra, y los de aquellos que podríamos entender como enfermos. Llevemos el interrogante a un extremo pensando que el resultado final en ambos casos pudiera ser la muerte de alguien ocasionada por ese comportamiento. Con todos aquellos a quien he realizado una y otra vez esta pregunta hemos consensuado una respuesta que aunque sin ser científica ha sido en la que mejor nos hemos encontrado. La diferencia consistiría en que el enfermo no es consciente del daño que realiza ni tampoco de a quien se lo realiza, todo lo contrario de la persona que guiada por su intrínseca maldad selecciona una víctima objeto de su propia maldad y que incluso de forma consciente puede articular una estrategia o un plan para aplicar un severo castigo a su objetivo. La línea es muy sutil tanto que dudo que incluso la propia psiquiatría sea capaz de tener un marcador infalible para poder establecer esa diferencia. De hecho lo vemos en algunas películas más o menos acordes con la realidad en las que algunas veces el criminal se libera de una pena mayor alegando enajenación mental transitoria para justificar determinadas barbaridades. Otros dicen que a diario paseando por la calle nos cruzamos con un buen número de personas que en determinado momento podrán manifestarse como asesinos en potencia pero que simplemente no han tropezado con una razón que les empuje a ello. Así que la pregunta sigue rondando los exteriores de nuestra mente: ¿son enfermos o son malos?
Pero, en fin, he tomado un ejemplo extremo para intentar adornar el dilema aunque bajando de nivel sigo preguntándome las mismas cosas: ¿Está enfermo o es malo aquel que obcecado por su ira intenta infringirme sin pausa el mayor mal posible de la forma más cruel como lo puede ser su intento continuado de apartarme de la vida de mis hijos?, ¿realmente existe ese simple paso entre el amor y el odio?, ¿y el que odia compulsivamente es malo o está enfermo?
La cuestión es que sin poder contestar estas preguntas puede ser que en cualquier momento de nuestra vida nos veamos atacados por los desmanes de enfermos o malos y quiero reconocer desde aquí que el mérito de muchos es resistir estas acometidas sin caer en una presumible enfermedad o responder aplicando el mismo daño que nos provocan.

09 d’abril 2007

LA QUEJA

 Acomodados. Poco a poco somos víctimas de lo que en su momento se llegó a bautizar como "estado del bienestar" vamos acomodándonos y aferrándonos cada vez más a una serie de cosas y detalles hasta el punto que nos invade el miedo ante la simple idea de perder determinados estatus. Eso hace que poco a poco seamos cada vez más conservadores y a la vez cada vez más complacientes con todo, es decir, menos exigentes, menos revolucionarios, menos bruscos. Supongo que en el fondo pensamos que ya hemos alcanzado unas cotas de bienestar y cerramos los ojos y la boca con la sensación de que cuanto menos se muevan ambos más tiempo pasará sin que nada cambie.
Es, y lo digo en total tono de autocrítica, una sensación muy catalana, la de revestir fachadas del más reluciente posible metal mientras que en los interiores nos permitimos albergar molestos desórdenes y escondemos bajo la alfombra cualquier tipo de suciedad y sonreír, sobre todo sonreír aunque nos flagelen por la espalda. Así que esta mañana me he levantado con la intención de realizar este acto reivindicativo que mi mente lleva tiempo gestando. No sé si el resultado final será el deseado pero la intención es realizar una oda a "LA QUEJA".
Sí señores, hagamos el favor de quejarnos de todo aquello que sea permeable de la queja. Quejémonos de la lentitud de la justicia, de la injusticia de la justicia, del mal servicio administrativo, de las largas esperas en las consultas de los médicos, de la chapuza nacional, de la mediocridad política, de los chipirones con arena, de la ineptitud del profesional que intenta convencernos con ridículas mentiras, del abuso policial, de la soberbia del poderoso, de la intención de muchos en dividir la sociedad en castas, de la telebasura, de la manipulación informativa, de la falta de cobertura social, de los secuestros legales, de la poca calidad de la enseñanza, de los fariseos teológicos que parecen vivir de espaldas a la realidad, de los pingüinos con alzacuellos, del vino peleón, del hambre en el mundo, de las guerras, de aquellos que se creen los amos del mundo, de cualquier forma de explotación humana, de la violencia de género, de la criminalización de lo masculino, etc.
El etc. es interminable, lo sé, lo sabemos casi todos, así que cada cual complemente su lista pero sobre todo ¡quejémonos!, hagámoslo utilizando los mecanismos que nosotros mismos hemos implantado pero hagámoslo, hagámoslo una y otra vez porque ésta será la única forma que nos queda para poder cambiar un poco todo porque aunque creemos que ya no podemos estar mejor con sólo un soplo podríamos llenar hojas y hojas de cosas de las que quejarnos así que todavía podemos estar mejor, mucho mejor, todos, por supuesto.
¡Quejémonos!


18 de desembre 2006

El libro

Después de tres años de trabajo diario puedo comunicaros con orgullo que al final ya pude imprimir mi nuevo libro. Gracias a la valiosa ayuda de mi amiga Cristina, que de nuevo ha vuelto a aparecer como un auténtico ángel de la guarda, hemos podido hacer una tirada corta por lo que sintiéndolo mucho la distribución masiva no va a ser posible.
Qué puedo decir de mi propia obra. Poco, la cuestión es que necesitaba realizar este ejercicio de liberación personal que dadas las circunstancias era la única forma de dejar constancia de muchas cosas que no quiero que caigan en el olvido y de muchas otras que quiero olvidar cuanto antes mejor, y sobre todo hacerlo antes de posibles desenlaces más o menos previsibles. El resultado no es la panacea de la perfección, tampoco sería mío si así lo fuera, pero lo que sí puedo decir es que lo he realizado con la mayor sinceridad que me ha sido posible y, también, esforzándome mucho en que el resultado final fuera lo más justo, lo más objetivo posible. Aunque el título así lo califica no es sólo un libro de reproches, que los hay, y muchos, sino que también es un libro de amor, una ficción literaria como obligadamente debo reconocer que graciosamente muestra extraordinarias coincidencias con la realidad que me rodea a diario. Es, por decirlo de una manera, parte de mi propio testamento ideológico que con cierta temeridad oso a dejar por escrito para al escarnio de algunos y regocijo de otros. Como dicen algunos, en algunas partes del libro llego a desnudarme de tal manera que puede resultar incluso contraproducente. Sea como sea la cuestión es que para mí éste es un motivo de alegría en unos momentos en los que me atacan otros males mucho peores que la incomprensión o el rechazo hacia mis manifestaciones en el libro así que la alegría que me aporta este hecho no he podido retenerla y así os lo hago saber.

Perdonar que en este apunte haya ejercido la pedantería pero es que quería hacer partícipe a todo aquel que esto lea de la satisfacción que me produce estar orgulloso de esta noticia, como también lo estoy de la mayoría de las cosas que me rodean.